Todo piloto por grande que sea tiene sus inicios, que no son nunca fáciles porque pocos toman enserio que un niño quiera ser piloto, es cierto que muchos se quedan en el camino y por problemas y a base de golpes han de renunciar a su sueño y ¿que me decís de los que llegan y se convierten en grandes?
El pasado Cev adentrándome por diferentes curvas para tomar fotos desde distintas perspectivas descubrí a estos pequeños pero matones pilotos, que viven en un mundo de fantasía donde solo existe el disfrute y no existe la presión alguna de los patrocinadores.
Es más en varias ocasiones el monitor que se encontraba con ellos tuvo que regañarles por arriesgar tanto, en fin solo con ver esas cara de concentración siendo tan pequeños merece con creces la pena.
No hay comentarios:
Publicar un comentario